Niño pequeño

¿Cómo conoces a un buen pediatra?


No todos los padres tienen educación médica, y la información que se encuentra en Internet no siempre es verificada y verdadera. Por lo tanto, una de las primeras y claves decisiones que deben tomar una madre y un padre jóvenes es la elección de un pediatra para su hijo. Pensemos juntos, entonces, ¿cómo conoces a un buen pediatra?

Elegir un pediatra para su hijo: ¿dónde buscar información?

Elegir un buen pediatra no es una tarea fácil y requiere que pases suficiente tiempo buscando. Pero, ¿dónde está la forma más fácil de obtener información sobre los médicos disponibles en su área?

  • Familia y amigos - Es una buena idea consultar a su propia familia y amigos. Esto es especialmente cierto cuando hay padres jóvenes entre nuestros familiares que, como nosotros, tuvieron que someterse al proceso de búsqueda de un pediatra para su niño pequeño y, por lo tanto, pueden compartir sus recomendaciones con nosotros.
  • Foros locales de internet - son un gran lugar donde podemos escuchar consejos e intercambiar experiencias sobre pediatras con otros padres de nuestra área.
  • Portales de internet que recogen opiniones sobre médicos - en la red puede encontrar numerosos portales que recopilan opiniones sobre médicos individuales. En estas páginas, generalmente encontrará puntajes de especialistas, comentarios de pacientes y otra información útil (entre otros, el lugar donde recibe el médico, sus horas de trabajo y tarifas si queremos utilizar sus servicios como parte de una visita privada).

En este punto, sin embargo, vale la pena señalar que la opinión de otras personas siempre está en algo subjetivo, y por lo tanto, nunca reemplazará al nuestro. Solo haremos esto si hablamos con un pediatra determinado y vemos cómo es su contacto con nuestro hijo.

¿Qué debe caracterizar a un buen pediatra?

Como mencionamos anteriormente, encontrar un buen pediatra requiere que dediquemos una cantidad suficiente de tiempo y respondamos a la pregunta qué esperamos, como padres, de un especialista determinado y cómo imaginamos la cooperación con él. Entonces, ¿a qué debemos prestar atención primero?

  • experiencia - En muchos campos de la medicina, especialmente en pediatría, lo que cuenta es la experiencia del médico, que obtiene durante sus años de trabajo con niños y numerosas conferencias y cursos de capacitación.
  • Conocimiento y como transferirlo - El segundo criterio importante para elegir un médico es su conocimiento y cómo transmitirlo a los padres que tienen pleno derecho a conocer y comprender la salud de sus hijos.
  • El acercamiento del médico al niño - Sin duda, algunos pediatras tienen el don de ganarse la simpatía de los niños y crear una atmósfera a su alrededor que los haga sentir seguros y que puedan ser examinados.
  • El acercamiento del médico a los padres - debe recordarse que el pediatra y los padres son socios iguales cuyo objetivo común es la salud del niño, que cuidan juntos. Por lo tanto, no hay lugar en esta relación para malentendidos o incluso renuencia de cualquiera de las partes.
  • La habilidad de admitir ignorancia - la pediatría es una gran rama de la medicina y, por lo tanto, es imposible que un médico sea un experto en cualquiera de sus ramas. Por lo tanto, es importante que el pediatra pueda admitir a los padres que son ignorantes o inexpertos en un campo determinado y dirigirlos a otro especialista que pueda ayudar mejor a su hijo.
  • Habilidad para escuchar a los padres. - los padres a menudo pueden notar cambios sutiles en el comportamiento y la apariencia de su hijo, lo que sería incomprensible durante el examen del niño en el consultorio del médico. Esto, a su vez, significa que el pediatra debe escuchar a los guardianes del niño y confiar en ellos.
  • La aplicación del médico de los principios básicos de higiene. - en la primera visita, vale la pena prestar atención a si el médico se preocupa por las reglas básicas de higiene (entre otras cosas, si se lava las manos antes de la visita y después del contacto con nuestro hijo, y si se limpia el diafragma del estetoscopio después de escuchar el pecho del niño). Esto es extremadamente importante, porque docenas de niños enfermos pasan por el consultorio del médico todos los días, lo que a su vez hace que sea muy fácil transferir la infección de un niño a otro.

En resumen, el pediatra y los padres deben formar un equipo armonioso cuyo objetivo principal es cuidar la salud y el desarrollo adecuado del niño. Por lo tanto, la elección de un médico que se ocupe de nuestro hijo debe ser una elección reflexiva y totalmente coherente con nuestras expectativas y preferencias.